Cómo elegir una foto para colorear
Revisa el enfoque, el encuadre y los elementos que se superponen antes de convertir la foto. Una imagen clara facilita revisar y colorear el resultado.
Amplía el motivo principal
Abre la foto original y amplía ojos, orejas y manos. Elige una toma nítida. Una cara pequeña en una foto de grupo aporta poca información; los dedos borrosos no se recuperan de forma fiable.
Deja espacio alrededor
Mantén dentro del encuadre las partes que quieras colorear, como orejas, patas y cola. Recorta distracciones en una copia y conserva el original. Deja un margen: el dibujo puede cambiar de proporciones y encuadre.
Separa caras y manos
En fotos de familia o grupos, comprueba que todas las caras se vean y que las manos no se confundan con ropa u otras personas. La IA puede redibujar mejillas y dedos superpuestos. Una pose sencilla suele ser más fácil de reconocer.
Decide qué aporta el fondo
Conserva el fondo si el lugar forma parte del recuerdo. Prueba Simplificar si los objetos distraen. La IA intentará reducirlos, sin garantizar un recorte exacto ni corregir un motivo poco claro.
Prepara una copia y revisa el resultado
Usa JPEG, PNG o WebP dentro de los límites de archivo y píxeles. Revisa la vista previa. Después compara caras, extremidades y objetos importantes con el original; cambia de foto si se altera algo que necesitas conservar.
De la foto a un dibujo para imprimir
Compara dibujos reales hechos a partir de fotos de familia, bodas y flores. Debajo de cada imagen se indican los ajustes utilizados.
Un momento familiar


Un recuerdo de boda


Tres flores


Estos dibujos conservan la escena. La IA puede cambiar pequeños rasgos; compara el resultado con la foto original antes de imprimir.
